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Garaje

La forma por encima de la función

Cuando el coche familiar es un Porsche 911, es que lo estás haciendo bien.

Miguel Ángel, MigYecla en los foros, es otro de los administradores de BMWfaq, y a diferencia de Gus, con el que tuvimos el placer de charlar meses atrás, su vehículo fetiche sí que es del fabricante bávaro. Un poderoso roadster con el que por falta de espacio no puede llevar a la familia. Pero para este Gentleman Driv3r de pies a cabeza no supone dejar de disfrutar al volante, como descubriréis a continuación.

Mr.T: Buenas días, Miguel Ángel. Tengo entendido que tu garaje actual está compuesto por cuatro coches de personalidades opuestas, pero que tienen más de una característica en común.

M.A.: Buenos días Mr.T. Así es, los cuatro montan cambio manual, son tracción trasera y tienen solo dos puertas. Odio los coches que tienen cinco puertas, no me gustan. Bajo mi punto de vista todos los coches bonitos tienen dos puertas.

Mr. T: Veo que tienes claras tus prioridades. Empecemos hablando del coche familiar. Empecemos hablando de tu Porsche 911.

M.A.: 911 y coche familiar no es lo más habitual, pero estoy seguro que cualquier aficionado sí lo entiende. Digamos que el 911 me ha permitido unir afición y familia. Llevaba muchos años viajando con mi Z3, pero con la llegada de los pequeños hubo que buscar algo con plazas traseras que me permitiera seguir disfrutando de la carretera, pero ahora en compañía. Nunca me había planteado un 911 para ese uso, pero ¿por qué no? Pregunte a amigos que estaban más o menos en mi misma situación —familia y 911— y me lo desaconsejaron totalmente. Así que fue suficiente para comprarlo (risas). Las escusas a los problemas cuando se te ha metido algo en la cabeza darían para un libro.


Desde entonces y hace ya años, nuestras vacaciones están unidas a un 997 que disfrutamos todos los años en viajes por España y Europa. Y los niños van muy bien atrás. Hay sitio suficiente para que viajen cómodos y obviamente seguros, ya que en mi caso ambos llevan sillitas.

Y lógicamente, es un coche que también se disfruta sólo. Es difícil encontrar algo similar tan versátil.


Mr.T: Desde luego querer es poder, pero debe ser una aventura similar al Tetris meter todo el equipaje en el cofre delantero. ¿No sería más útil el Serie 3 coupe? Porque si el 911 se compró para viajar, ¿qué finalidad desempeña el modelo bávaro?

M.A.: No te lo llegas a imaginar. ¡El primer año hasta llevaba un carrito! Y con todo nos metimos casi 4.000 kilómetros por la vertiente francesa del Pirineo de absoluto disfrute. Aún lo hago al revisar las fotos de ese primer viaje.

El Serie 3 coupe es indispensable en casa. Si quito los coches de ocio es el que queda para todo lo demás, que no es poco. Desde ir a la compra, centros comerciales, trayectos cotidianos, viajes de trabajo o cuando la única finalidad es desplazarte del punto A al punto B sin ninguna otra pretensión. Aun así, sin pretensiones, si puede ser en un coupe mejor que en un SUV ¿no? Es un gran coche y para mí sigue manteniendo una línea muy atractiva pese a los años, y es que si algo sabe hacer bien B.M.W. son coupe atemporales. Por cierto, es el culpable de estar en BMWfaq. En el tiempo que esperaba la entrega buscaba información y encontré el foro. Y desde entonces.


Mr.T: Si un 911 es el coche familiar, ¿cómo no va a ser para ti un coupe más práctico que un SUV? Entiendo que el Z3 M llegó después del Serie 3. ¿Qué puedes contarme sobre él?

M.A.: El Zeta es mi coche. Me enamoré de él sobre el año 1997, al poco de salir al mercado, pero en esos años era tan sólo un sueño y tuve que esperar bastante hasta que pude hacerme con uno. Normalmente el deseo cuando anhelas algo con todas tus fuerzas se pierde en el momento de conseguirlo, quizás por eso dicen que lo importante es el camino y no el destino. Con el Zeta pasó lo contrario. Tras muchos años de espera fue locura absoluta desde el minuto uno de tenerlo. El primer año le cayeron casi 20.000 kilómetros de fines de semana. Plantarse en la otra punta de España por el simple placer de conducirlo.

El motor de 3.2 litros hace las delicias de cualquiera, El coche sobrevira, subvira y te hace temblar las piernas como pocos, es un torrente de sensaciones muy puro a la hora de conducirlo. La ausencia de electrónica ayuda a esa pureza y eres tú el que tiene que llevarlo al sitio. Esa pureza de conducción de la vieja escuela me encanta. Sin olvidar el sonido metálico en la zona alta como buen 6 en línea atmosférico de la marca bávara…, podría hablar y hablar de él sin parar.


Mi vida está unida a ese coche. Y aunque lleva años que no se usa tanto como antes, siempre tiene un sitio especial en el garaje. Es el único que duerme enfundado, el único que mira al resto sabiendo que su plaza está asegurada.

A día de hoy es el mejor coche que he tenido. Tengo la suerte de tener el coche que quiero en mi garaje. Si yo fuese Clint Eastwood, este es mi Gran Torino.

Mr.T: La verdad es que sientes devoción por él, así que preguntarte con cual te quedarías ente el Z3 y el 911 no tiene mucho sentido ¿o quizás sí?

M.A.: No, la verdad que no. El Z3 para mí es muy especial y nunca me he planteado venderlo. Al volante busco sensaciones y en ese punto el Z3 es superior. Te exige que hiles muy fino en todo momento. Piensa que el Z3M o M Roadster como realmente se denomina es un coche hecho a retales. Fue una locura del departamento MotorSport de BMW. En el pequeño Z3 metieron el motor del M3 e36 y para poder llevar a cabo el injerto usaron el tren delantero del mismo y el tren trasero del M3 e30, carrozado como si fuera un Z3.

En el Z3 M si aceleras no hay ninguna centralita que te lleve la contraria. Acelera y punto.

Y digo como si fuera un Z3 por que comparte muy poquitas cosas salvo el aspecto. Esa combinación hace que tenga un tacto especial al conducirlo. La mecánica, bajo mi punto de vista, es sobresaliente, pero el chasis no está a la altura, y aunque lleva diferencial autoblocante, también carece de electrónica. Si aceleras no hay ninguna centralita que te lleve la contraria. Acelera y punto. Así que te obliga a pensar en el gas que necesitas para evitar que un exceso de optimismo te desborde el eje trasero.

El 911, en cambio, te ofrece un conjunto extraordinario. No es sólo motor como el Z, aquí hay un entramado de componentes bien afinados que lo hace muy eficaz. Chasis, motor y frenos trabajan al unísono, aunque estos últimos con un tacto peculiar por estar muy poco asistido. El chasis marca la diferencia entre ambos y por ejemplo, en un cambio de apoyo con el Z3 te tocará pelearte, y con el otro pasarás prácticamente sin darte cuenta, e incluso notas como el propio chasis te ayuda absorbiendo inercias en ese cambio de apoyo.

El motor también cambia. El S50 del BMW —321cvs— es más puntiagudo, mientras que el M96 que lleva el 911 —325cvs—, se nota mucho más lleno desde la zona baja y media. Éste también lleva el escape deportivo PSE y unido a ser el último 911 con inyección indirecta hace que el sonido del motor sea muy bonito. Los entendidos dicen que es de los 911 que mejor suenan —997mkI + PSE— y comparto al 100% esa opinión.

Mr.T: Queda patente tu amor incondicional al roadster bávaro. ¿Qué anécdota o recuerdo especial tienes con él?

M.A: Son tantos que es una difícil elección, pero sí tengo un recuerdo especial de las primeras rutas y de los primeros viajes con él. El Zeta fue mi primer roadster y con él descubrí el placer de ir con el cielo por montera. Esos viajes me infectaron del virus de ir descapotado y hasta hoy. Eso sí, los sin techo siempre biplaza.

Mr. T: Todavía no hemos hablado del último coche de tu garaje, quizás el más polivalente en cuanto a terrenos se refiere ¿Que me puedes contar de tu Jeep?

M.A.: Creo que es un modelo que no necesita presentación y que tiene por mérito propio un hueco en la historia del automóvil. El Wrangler lleva menos tiempo en mis manos. Hace unos cuatro años ya estuve tentado en comprar uno, y al final me decanté por un Range Rover Evoque. La razón ganó a la pasión y fue un grandísimo error, no por el Range, el cual considero un gran coche, sino por que he pasado cuatro años mirando Jeeps.


Finalmente me lancé y adquirí una edición especial del Wrangler que cumple con la máxima de ocio al 100% pero esta vez fuera del asfalto. Reductora, chasis de vigas, motor de los de verdad con una cilindrada de 2.800cc y 200cv, y techo de lona que quitamos cada vez que nos adentramos por caminos. En definitiva una gozada para disfrutar del campo y adentrarte por pistas donde otros ya no pasan. Ahora tengo lo que el corazón me pedía, y no puedo estar más contento con él. Y mi cabeza descansa en paz.

Mr.T: Desde gentleman Driv3r solo podemos agradecerte el tiempo que nos has dedicado y desearte kilómetros de disfrute, solo o en compañia.

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