Lo reconozco. Siento predilección por los Gran Turismo. Grandes coupes, algunas veces derivados de la berlina homónima, prestacionales pero, que sin dejar de ser deportivos, ensalzan otras cualidades tales como la calidad de rodadura, la nobleza de sus materiales o un extenso equipamiento. Todo enfocado a recorrer miles de kilómetros sin la menor fatiga para sus ocupantes.
Esta es mi selección personal de diez Gran Turismo representativos del lujo y el confort en su máxima expresión en la década de los noventa. Diez vehículos con los que cruzar el viejo continente sería, incluso a día de hoy, un verdadero placer.
Aston Martin DB7

Su llegada en el año 1994 supuso una revolución para la marca. Ian Callum diseñó uno de los GT más atemporales de todos los tiempos, rompió con las líneas cuadradas de su predecesor y marcó el nuevo lenguaje a seguir por la marca británica. Las primeras unidades montaron un seis cilindros en línea que, animado por un compresor, entregaba 335cv. El zénit de la gama es el V12 Vantage GT, capaz de acariciar los 300km/h gracias a su V12 de 429cv.